hay momentos en la vida en que los que sentimos que hemos llegado demasiado lejos... que las decisiones tomada que nos alejaron de aquellos que mas amamos.
así le ocurrió al hijo prodigo.
después de recorrer caminos equivocados, descubrió que la verdadera respuesta no estaba en el mundo, si no en el amor de su padre.
y cuando decidió regresar, encontró algo que esperaba: misericordia, perdón, y un abrazo que nunca dejo de esperarlo.
hoy dios también te espera.
no importa cuan lejos hayas llegado, no importa cuanto tiempo haya pasado. el padre sigue mirando el camino, esperando tu regreso